No sé por donde comenzar... Perdóname...
por darme cuenta de tu existencia
por olvidarte antes de conocerte
por el daño que no podré hacerte
por el bien que te hice antes de verte
por olvidar despedirme
por siempre saludarte
por haberte conocido
por no ser parte de tus amigos
por aquella noche que lloraste
por aquella noche que estuviste feliz
por recordar tu nombre
por no recordar el mío
por no haberte cuidado
por haberme cuidado
porque no sé cuanto más te tenga
por el tiempo que ya no te tenga
porque ahora sí quiero amarte
porque nunca pude odiarte
porque ya me has demostrado tu valía
por no brindarte mi valentía
por permitir que te fueras
por venir sin que lo sepas
por acompañarte en tu soledad
por brindarte mi compañía
por mi incapacidad de quererte poco
por mi incesante demencia
por dedicarte versos, por dedicarte estos
por mi decisión de estar a tu lado
por no guardarte a mi costado
por escucharte
por odiar tu llanto
porque no supe apoyarte
por mis tontos esfuerzos
por exponerte
por ser cambiante
por encontrarte
por ser yo quien te ame
por ofrecerte tan poco
porque te haré sentir especial
porque ya no te irás de mi lado
porque moriré contigo
porque no me alejaré
porque cantaré para ti
porque eres importarte para mí
porque te amo
por ser yo
Escribo para dar garantías inequívocas que en algún momento viví, sentí, soñé, deseé, sufrí y amé. Escribo para demostrar que en algún momento existí.
viernes, 20 de septiembre de 2019
Exhibición de Ignominias Propias y Enervantes
Crescendo de Prerrogativas Ajenas en Consternadas Frases
Proceso...
Recuerdos tardíos e intransigentes amenazan mi paz, el momento en que probé lo suave y adictivo de tus labios.
El deseo por dejar en libertad sentimientos nacidos en noches inhóspitas, la aparición de risas tiernas en silencios perdidos, el vació de un abrazo cubierto de soledad y llanto ante los ojos de la luna.
Las ganas de morir en tus letras y pensamientos, la temeraria intención de cumplir deseos antes de poder ser escuchados.
El capturar cada gesto antes de un respiro, la añoranza de custodiar tu cuerpo.
El no retorno de mis sentimientos andantes hacia los golpes del rechazo de tu mirada.
El perecer de mis inmortales intenciones y el involuntario nerviosismo que causa tu voz.
Eres el minuto que resuelve el día de la noche. Eres la hora en la cual muere mi voz y vive mi alma. Eres el día en que no llegaré a sentir o a pensar. Eres el año que no llegaré a vivir... y aún más claro y vivo yace en mi mente.
-
SETIEMBRE 09 2019 Fatiga ante la incesante marcha del tiempo. Motivaciones desperdiciadas en adicciones narcóticas. Despertar efímero...
-
Y es porque yo no puedo controlarte... no tengo ningún derecho para ni siquiera intentar hacerlo, no puedo forzarte a entender como es que y...
-
El arrepentimiento me está devorando el alma sin tregua a poder respirar para poder suplicar por última vez que te quedes conmigo, ya no ten...

